Mostrando las entradas con la etiqueta CARTA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta CARTA. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de enero de 2019

CARTA A LOS REYES MAGOS









Éste año no quiero pedirles que me traigan nada, sólo quiero pedirles que no me quiten lo que tengo: 

Mi familia, mis amigos, mis seres queridos, sin los cuales la vida estaría apagada, como el más triste fogón de una cocina sin alma. No me quiten el calor del cariño, del amor, de la pasión por la vida.

 No me quiten a aquellos con los que comparto día a día todas éstas emociones, con quienes río y lloro, trabajo y descanso, con quienes discuto, para luego reconciliarme en un estrecho abrazo.

Tampoco me quiten la risa, ingrediente esencial de la vida, la capacidad de reírme de mí misma y de conseguir transformar una situación tensa o divertida, y a las personas que me han ayudado a lograrlo.

No me quiten el placer de hacer regalos, que es casi mayor que el de recibirlos,  el placer de pensar en una persona querida mientras compro o preparo con amor un regalo para ella o el.

No me quiten la sensibilidad ante el dolor, la capacidad para compartir los momentos difíciles de los demás, escuchando simplemente, sin necesidad de dar consejos.

Tampoco me quiten a los niños, no me quiten su mirada limpia llena de curiosidad, su candidez, su ilusión por todo lo que les rodea.

No me quiten esos ratos maravillosos ante una taza de café, ésos desayunos compartidos, 
esas charlas en familia o con amigos, compartiendo la vida, con todo lo bueno y todo lo malo.

No me quiten la ilusión de seguir aprendiendo, admitiendo y corrigiendo mis errores y acumulando experiencia.

No me quiten los amaneceres brumosos, las cálidas puestas de sol y las noches estrelladas, la paz del campo, el bullicio de los días de fiesta y la quietud del hogar en días tranquilos. 

Tampoco me quiten la visita de amigos lejanos, sus cartas, sus mensajes, sus recuerdos. 

Algunos de éstos amigos han llegado a mi vida a través de la fría pantalla del ordenador, 
que ha servido de puente para descubrir muchos sentimientos afines.

 Así, he tenido el placer de conocer a much@s y buenas amistades.

No pido nada para mi ….. 

Sólo mis mejores deseos que ellos alcancen sus sueños y sean felices .


UN BESO.




domingo, 30 de diciembre de 2018

CARTA A UN HIJO







“Era una mañana como cualquier otra. 
Yo, como siempre, me hallaba de mal humor.

Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta.
Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. 
Furioso te levanté por el cabello y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato.

Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mi tímidamente y yo sólo te advertí que no te portaras mal.
Por la tarde, cuando regresé a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos tus pantalones nuevos y estabas sucio y mojado.
Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos; que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mi te indiqué que caminaras erguido.
Más tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa.
A la hora de cenar arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.
Al poco rato mi ira comenzó a apagarse.
Me di cuenta de que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darte una caricia, pero no pude. Cómo podía un padre, después de hacer tal escena de indignación, mostrarse sumiso y arrepentido?
Luego escuché unos golpecitos en la puerta. ‘Adelante’... dije, adivinando que eras tú. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación.
Te miré con seriedad y pregunté: ¿Te vas a dormir? ... ¿vienes a despedirte?
No contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente.
Te abracé..... y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito.
Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla.
Sentí que mi alma se quebrantaba.
'Hasta mañana papito' me dijiste.
¿Qué es lo que estaba haciendo?
¿Por qué me desesperaba tan fácilmente?
Me había acostumbrado a tratarte como a una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual.
Tu tenías unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo, puro, bueno y sobretodo, sabias demostrar amor.
¿Por qué me costaba tanto trabajo?,
¿Por qué tenía el hábito de estar siempre enojado?
¿Qué es lo que me estaba aburriendo?
Yo también fui niño.
¿Cuándo fue que comencé a contaminarme?
Después de un rato entré a tu habitación y encendí con cuidado una lámpara.
Dormías profundamente.
Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebé.
Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla, respiré tu aroma limpio y dulce.
No pude contener el sollozo y cerré los ojos.
Una de mis lágrimas cayó en tu piel. No te inmutaste.
Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio.
Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación........
Algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida.”








martes, 21 de febrero de 2017

CARTA DE DIOS PARA TI







¡ Hola !… ¿Cómo estás?…. Solamente te envío esta carta para contarte lo mucho que te amo y pienso en tí. Te vi ayer, esperé todo el día, deseoso de que hablaras conmigo.


Al llegar el atardecer…. Te ofrecí una puesta de sol para cerrar el día y una brisa suave para que descansaras y ….. Esperé. Nunca llegaste……. Sí, me dolió, pero todavía te amo.


Te vi dormir y deseaba tocar tus sienes. Y derramé la luz de la luna sobre tu rostro… Nuevamente esperé deseando que despertaras para que pudiéramos hablar. ¡Tengo tanto regalos para tí !


Despertaste tarde y rápido, te fuiste al trabajo, al estudio. Mis lágrimas estaban en la lluvia que caía y que te acariciaba.


Hoy te ves muy triste…. Si tan sólo me escucharas!…..


Te amo!, y trato de decírtelo en el cielo azul y en la tranquilidad de la hierba verde… lo susurro en las hojas de los árboles, en los arroyos de las montañas , y lo expreso en los cantos de amor de los pájaros. Te cobijo con el tibio sol y perfumo el aire con olorosas esencias naturales.


Mi amor es más profundo que los mares y más grande que los deseos que en tu mente anidan… ¡OH!…¡ Si tu supieras cuánto anhelo caminar a tu lado y hablar contigo!


Podemos vivir juntos, siempre, aquí en la tierra y en todo el Universo, si así lo quieres tú….


Yo sé que te han dicho que la vida es difícil, pero si sabes ser mi amigo, jamás tendrás una dificultad, además mi Padre, que es tuyo también, te ama mucho y me ha pedido que te proteja.


Yo te amo como Él y sólo espero que me pidas que te acompañe, guíe y aconseje. Llámame, búscame, cuenta conmigo; Donde…


Dios nos da el gran don de la vida, esto conlleva a que esa vida sea ordenada y disciplinada. De reflexión y predisposición, ante un acontecimiento verdaderamente sublime.


La razón de nuestro existir, el clímax del por qué estoy en este mundo. El amor y respeto, por “Aquél” que en momentos de incertidumbre lo invocamos, al que constantemente en el transcurso del existir, le pedimos, en “Aquél” que nos fortalece y nos brinda sin escatimar la ayuda que urge.

Porque tengo miles de maravillas que ofrecerte. Deseo que veas esta vida como es: maravillosa y llena de satisfacciones.

 

¿Podrías hablarme hoy? Te Ama siempre…. DIOS♥










MMMM





MMMM














Entradas populares