lunes, 9 de octubre de 2017

viernes, 30 de junio de 2017

FIN DE SEMANA




FELIZ FIN DE SEMANA










Que Dios envuelva tu casa de amor,
tu mente de armonia, tus manos de
perfección, y tu vida de Bendiciones.















comparte la imagen con tus amigos del facebook... gracias

lunes, 12 de junio de 2017

EXCELENTE SEMANA


















Padre edifica mi vida

 y transformame con tu amor.


FELIZ LUNES







TENGAN TODOS UNA EXCELENTE SEMANA





Gracias Señor por un dia
más de vida....

La Bendición de Dios este
contigo y tu familia hoy
y siempre.




LA VIDA UN VIAJE CORTO











Una reflexión ustedes que piensan.


Una joven mujer se subió en un autobús y tomó su asiento, en la siguiente parada, una anciana fuerte y gruñona subió y se sentó junto a ella, se apretó en el asiento y la golpeó con sus numerosas bolsas.


Al ver que la joven se mantiene en silencio sin protestar se molestó, le preguntó por qué no se quejó al golpearla con sus bolsas...


La joven respondió con una sonrisa:
"No es necesario ser grosero o discutir sobre algo tan insignificante, el viaje juntos es tan corto. Bajaré en la próxima parada."


Esta respuesta merece ser escrita en letras de oro:
-"No es necesario discutir sobre algo tan insignificante, nuestro viaje juntos es tan corto"-


Si cada uno de nosotros comprendiera que nuestro tiempo aquí es tan corto; Que oscurecerlo con peleas, argumentos inútiles, CELOS, no perdonar a los demás, el descontento y una actitud de averiguación constante es una ridícula pérdida de tiempo y energía.


¿Alguien rompió tu corazón?
Tranquilízate, el viaje es muy corto.




¿Alguien te traicionó, intimidó, engañó o humilló?
Tranquilízate, perdona, el viaje es muy corto.


Alguien te insultó sin razón?
Tranquilizate, ignora, el viaje es muy corto.


Cualesquiera que sean los problemas que alguien nos traiga, recordemos que nuestro viaje juntos es corto.


Nadie sabe la duración de este viaje. Nadie sabe cuándo llegará su parada. Nuestro viaje juntos es muy corto.


Vamos a apreciar a amigos y familiares. Seamos respetuosos, amables y perdonémonos el uno al otro. Vivamos llenos de gratitud y alegría.


Después de todo, nuestro viaje juntos es muy corto!


DESEO QUE TENGAS UN VIAJE AGRADABLE Y QUE TUS SUEÑOS SE CUMPLAN, TUS EXITOS SE MULTIPLIQUEN Y QUE DISFRUTES PLENAMENTE CON QUIEN TE TOCA Y QUIERAS VIAJAR, Y SI POR ALGUNA RAZÓN NOS VEMOS EN ALGUNA ESTACIÓN, ME DARÁ MUCHO GUSTO SALUDARTE Y DARTE UN ABRAZO






domingo, 23 de abril de 2017

HABITOS DE LAS PERSONAS CRONICAMENTE INFELICES



Hay miles de millones de personas en nuestro planeta, y muchas son realmente felices. El resto oscila entre la felicidad y la infelicidad dependiendo del día.

Según explica la investigadora  de la Universidad de California a la publicación Psychology Today: “El 40% de nuestra capacidad para ser felices se encuentra en nuestro poder de cambio”.
*El texto a continuación fue publicado originalmente en la edición estadounidense de The Huffington Post.
No es una ciencia exacta, pero estas señales podrían hacerte darte cuenta de qué tan infeliz eres.

Las cualidades de las personas crónicamente infelices:

1. Piensan por defecto que la vida es dura.

La gente feliz sabe que la vida puede ser dura y suelen enfrentarse a los momentos difíciles con una actitud de curiosidad en vez de victimismo. Se hacen responsables de haberse metido en un lío y se concentran en salir de ahí lo antes posible.
La perseverancia ante la resolución de problemas -en lugar de quejarse por las circunstancias- es un síntoma de una persona feliz. Las personas infelices se ven como víctimas de la vida y se atascan en la actitud de “mira lo que me ha pasado” en vez de buscar una salida al otro lado.



2. Creen que no se puede confiar en la mayoría de la gente.

La mayoría de las personas felices confían en sus compañeros. Creen en la bondad de la gente; no consideran que todo el mundo tiene intención de molestarlos.
En general, la gente feliz se muestra abierta y simpática con las personas que conocen y desarrollan un sentido de comunidad a su alrededor.
Los infelices desconfían de la mayoría de personas que conocen y piensan que no se puede confiar en los desconocidos. Por desgracia, este comportamiento va cerrando poco a poco la puerta a cualquier conexión con el mundo más allá de su círculo interno e impide cualquier oportunidad de hacer nuevos amigos.



3. Se concentran en lo que va mal, no en lo que va bien.

Sin duda hay muchas cosas malas en este mundo, pero las personas infelices pasan por alto lo bueno y se centran en lo que va mal. Los puedes ver de lejos, quejándose y respondiendo “sí, pero…” a cualquier aspecto positivo de nuestro mundo.
La gente feliz es consciente de los problemas del mundo, pero equilibran su preocupación con el conocimiento de lo que va bien. Me gusta llamarlo “tener los dos ojos abiertos”.
Los que no son felices tienden a cerrar un ojo ante lo bueno por miedo a distraerse de lo malo. La gente feliz mantiene la perspectiva. Saben que nuestro mundo tiene problemas, pero también dirigen su mirada hacia lo positivo.


4. Se comparan con otros por envidia.

Una persona infeliz piensa que la buena suerte de los demás les está robando la suya. Creen que no hay suficientes cosas buenas y siempre comparan lo suyo con lo de los demás. Esto lleva a los celos y al resentimiento.
Las personas felices saben que su buena suerte y sus circunstancias son simplemente signos de aquello a lo que pueden aspirar a conseguir. Los felices creen que poseen un plan de acción único que nadie puede duplicar ni robar.
Creen en posibilidades ilimitadas y no se desaniman pensando que la buena suerte de alguien limita sus resultados en la vida.


5. Ansían controlar su vida.

Existe una diferencia entre el control y las ansias de conseguir nuestros objetivos. La gente feliz va dando pasos todos los días para lograr sus objetivos, pero se dan cuenta de que al final, pocas cosas se pueden controlar en lo que nos depara la vida.
Las personas infelices tienden a microgestionar sus esfuerzos por controlar todos los resultados y se derrumban cuando la vida les destroza su plan. La gente feliz también se concentra, pero tienen la capacidad de dejarse llevar y no desmoronarse cuando se llevan un chasco.
La clave es centrarse en los objetivos, pero dejar espacio para que ocurra lo peor sin derrumbarse. Hasta los mejores planes se desvían. Cuando algo sale mal, la gente feliz tiene un plan B: seguir la corriente.


6. Piensan en el futuro con miedo y preocupación.

La gente infeliz tiene la cabeza llena de pensamientos negativos y no da una oportunidad a lo que podría salir bien.
Las personas felices tienen una dosis saludable de delirio y se permiten soñar despiertos con lo que les gustaría que la vida les sorprendiera. Las personas infelices tienen la mente repleta de miedos y preocupaciones constantes.
La gente feliz experimenta miedo y preocupación, pero existe una gran diferencia entre sentirlo y vivirlo.
Cuando el miedo llega al pensamiento de una persona feliz, ésta busca qué puede hacer para evitar que ocurra lo que le preocupa (de nuevo, la idea de responsabilidad). Si no está en su mano, se dan cuenta de que el miedo se está apoderando, y lo aparcan.


7. Siempre hablan de cotilleos y quejas.

A las personas infelices les gusta vivir en el pasado. Lo que les pasa, los problemas, son sus temas preferidos de conversación. Cuando se les acaban las cosas que decir, se pasan a hablar y cotillear sobre la vida de otras personas.
La gente feliz vive en el ahora y sueña con el futuro. Puedes sentir sus vibraciones positivas al entrar en una sala. Se emocionan cuando algo sale bien, agradecen lo que tienen y sueñan con lo que les pueda deparar la vida.
Obviamente, nadie es perfecto. Todos nadamos en las aguas de la negatividad de vez en cuando, pero lo importante es el tiempo que nos quedemos en ellas y lo rápido que intentemos salir de ahí.
No consiste en hacer todo a la perfección: son los hábitos positivos de la vida diaria lo que diferencia a las personas felices de las infelices.
¿Te identificaste con alguno de estos 
puntos?




jueves, 13 de abril de 2017

Aprendí y Decidí











Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar.
Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar.
Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera.
Ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien “Amigo”.

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente.
Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas.
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar.
Ahora simplemente duermo para soñar.




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