6 hábitos cotidianos que nos hacen envejecer. ¡Descúbrelos!
El paso del tiempo es inevitable, pero su mayor o menor incidencia dependerá también de nuestros hábitos cotidianos. En ocasiones, recurrimos a cremas u otros costosos tratamientos para prevenir esas primeras arrugas pero, ¿y si te dijéramos que existen modos más sencillos de afrontar el paso del tiempo?
Hoy en nuestro espacio te invitamos a descubrir una serie de costumbres y rutinas que nos hacen envejecer. ¿Tomamos nota?
1. Y tú… ¿Cómo te alimentas?
En ocasiones tenemos poco tiempo para cocinar. El trabajo, las obligaciones diarias y las prisas nos obligan a tener que comer cualquier cosa y de forma rápida. Quizá por ello recurrimos más de lo debido a la comida precocinada, a esos congelados o platos preparados que basta con calentar en el microondas.
También es muy frecuente que, debido al estrés, nos inclinemos más por esas comidas llenas de sabores ácidos, de grasas, de salazones, de azúcares o harinas refinadas. Nos sacian pero nos inflaman, nos hacen subir de peso y elevan nuestros niveles de colesterol malo.
Son realidades muy comunes que dan un ejemplo claro de esa mala alimentación que se traduce en problemas de salud y en un envejecimiento prematuro.
Las toxinas alteran nuestro metabolismo, la retención de líquidos y el no poder depurar adecuadamente nuestro cuerpo se traduce en una piel más apagada y poco saludable. Todo ello nos hace envejecer.
¿Solución?
Debemos concienciarnos de que una alimentación saludable es sinónimo también en belleza exterior. De defensas y antioxidantes que nos protegen frente a los radicales libres y el paso del tiempo. Consume jugos naturales de naranja, limón, piña o fresas. Prepárate cada día ricas y variadas ensaladas, consume verduras frescas, carnes magras, pescado azul, frutos secos…
También es importante eliminar la sal y el azúcar blanco. ¡Lo notarás ante el espejo!
2. Cuidado con el sol
- El sol acelera nuestro envejecimiento, es un gran enemigo para nuestra piel si nos exponemos a él regularmente y sin protección.
- Es muy recomendable que, en tu rutina diaria, recuerdes aplicarte algún tipo de protector o filtro solar. Existen maquillajes muy adecuados que ya nos aportan esa necesaria protección, opciones interesantes que merece la pena tener en cuenta.
3. El estrés y las emociones negativas
El sufrimiento constante en el tiempo nos hace envejecer. Puede que te parezca algo exagerado, pero se trata de una realidad patente que hemos de tener muy en cuenta:
- Un estrés prologando, que se vuelve crónico en nuestro día a día, hace que perdamos por completo nuestra calidad de vida. Poco a poco somos incapaces de disfrutar de cosas elementales como la compañía de los nuestros, de esos pequeños instantes donde se inscribe la verdadera felicidad.
- Cuando no conseguimos afrontar la tristeza y el sufrimiento de modo adecuado, nuestra salud se resiente. Una depresión viene siempre acompañada también por problemas físicos, por migrañas, problemas digestivos y musculoesqueléticos. El sufrimiento físico y emocional nos hace envejecer. Es algo inevitable.
- Procura controlar tus situaciones de estrés, establece prioridades y cultiva tus emociones positivas mediante una vida tranquila, llena de ilusiones, sueños y proyectos. Si mantienes una calidad de vida donde primen este tipo de cosas, tu equilibrio interior se traducirá en belleza exterior.
4. Estar siempre bien hidratada
Así pues, es muy importante que bebas entre 6 y 8 vasos diarios de agua. Si te cuesta un poco, no dudes en añadirle un poquito de jugo de limón. ¡Riquísimo!
5. ¿Haces todos los días lo mismo? ¡Sal de la rutina!
Sabemos que no es fácil de hacer. Todos tenemos obligaciones diarias, pero es importante que, de vez en cuando, salgas de tu rutina. La monotonía, el no tener nuevos estímulos con los que disfrutar o aprender, hace que nuestro cuerpo y nuestro cerebro caigan en un nivel muy bajo de activación.
El no tener estímulos que nos enriquezcan hace que nos sintamos apagadas, con desánimo. Ten en cuenta que nuestro cerebro necesita alicientes diarios con los que mantenerse fuerte y joven. Así pues, no lo dudes y dedica una o dos horas al día para ti misma. Sal, pasea, apúntate a cursos, lee, disfruta…
Organiza un viaje de vez en cuando donde puedas experimentar sensaciones nuevas.
La ilusión, el aprendizaje y los estímulos enriquecedores nos mantienen
jóvenes y vitales.
6. ¿Duermes mal por las noches?
Disfrutar de un sueño tranquilo y reparador hace que nos levantemos por la mañana descansadas y con un aspecto radiante. Intenta seguir unas pautas adecuadas para conseguirlo:
- Procura que tus cenas sean livianas y dos horas antes de ir a dormir.
- Apaga el ordenador y el móvil dos horas antes de acostarte.
- Da un paseo de media hora.
- Date una ducha caliente.
- Tómate una infusión de té de rosas con melisa.
- Lee un libro y permite que el sueño te vaya llegando poco a poco.
Alimentos que reducen el colesterol
El problema aparece cuando este excede los límites de las cantidad necesaria en el cuerpo. La acumulación de colesterol “malo” (LDL) en los vasos sanguíneos son la causa principal para sufrir trombos y coágulos con que conllevan graves consecuencias.Mientras que el colesterol “bueno” nos protege precisamente de estas mismas dolencias.
Aunque también por cuestiones genéticas, la subida del colesterol se relaciona muy directamente con los hábitos de vida y de alimentación.
La alimentación puede ser la mejor medicina
Existen alimentos, como los listados a continuación, que hacen bajar el colesterol por sí mismos:Manzana. Se considera una de las más sanas, siendo especialmente rica en vitamina B. Al contener pectina impide la absorción intestinal del colesterol LDL y además ayuda a disminuir el nivel de azúcar en la sangre. Tomar dos manzanas al día puede reducir hasta un 15% el colesterol “malo” en pocas semanas. Cómala entera, si la licua perderá la pectina y si la pela perderá su mayor aporte de vitaminas y enzimas.
- Soja. Además de reducir el colesterol, tiene un efecto sobre el sistema hormonal femenino ayudando durante la menopausia o el síndrome premenstrual. Suele tomarse en formas variadas como el tofu, leche de soja, yogur, harina, lecitina o miso.
- Ajo y cebolla. Ambos estimulan el páncreas y el hígado para que faciliten la digestión de grasas y disminuye el colesterol. El ajo, más medicina que alimento, evita que se formen plaquetas en la sangre. Ambos pueden consumirse crudos, como mantienen mejor sus propiedades, pero para estómagos sensibles pueden añadirlos a caldos y sopas.
- Aceite de Oliva. El más rico en ácido oleico, grasa monoinsaturada que tiene un notable efecto en el colesterol. Pero ha de ser virgen y obtenido por primera presión.
- Berenjenas. Además de ser una rica fuente de
potasio, regula los niveles de colesterol perjudicial en la sangre. Se
recomienda para quienes tienen el colesterol alto, tomarlas estofadas,
salteadas o cocidas al vapor.
- Alcachofa. Contiene cinarina, una sustancia que actúa bloqueando la síntesis del colesterol y estimula la producción de bilis que hace que las grasas se disuelvan y el colesterol antes de que pueda instalarse en el organismo.
- Judías verdes. Ricas en fibra soluble que reduce los niveles altos de colesterol. Esta fibra arrastra el colesterol “malo” y lo elimina del cuerpo. Además es muy rica en vitaminas.
- Té verde. Con menos teína que otros tés, además de un comprobadoefecto de reducción del colesterol, es antioxidante.
- Semillas de lino. Su principal aportación es su
alto contenido en fibra, que favorece el ritmo intestinal, y su
contenido en lignano del lino, que aporta el colesterol HDL. Además es
una importante fuente de omega-3 que contrarresta el colesterol
perjudicial.
- Nueces. Ricas en omega 3 y omega 6, reducen el colesterol “malo” y aportan colesterol del “bueno”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario