miércoles, 4 de marzo de 2015

SALUD



LA DISFUNCION TIROIDEA

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Tiroides: alimentos que ayudan a regular
Aceites, nueces y semillas
Los aceites "buenos" incluyen: el aceite de oliva extra virgen, aceite orgánico de coco sin refinar o la mantequilla clarificada orgánica (ghee) y son las mejores opciones para utilizar a la hora de cocinar o de hacer aderezos, de acuerdo con “Natural Health Place”. 

Aunque debas de evitar el maní, si estás intentando mejorar la función tiroidea, la semilla de marañón, las semillas de girasol y las semillas de sésamo son una buena alternativa.


Vegetales
El alga marina utilizada por los japoneses en la cocina por siglos, la cual es alta en yodo, es recomendada para mejorar la función tiroidea, de acuerdo con la página web “World's Healthiest Foods”. 

El alga, la cual viene en varias formas incluyendo la ensalada de algas que encuentras en los restaurantes japoneses, o la materia utilizada para enrollar el sushi pueden comprarse en las tiendas de comidas saludables. 

Viene en variedades color marrón, verde y rojo.

 El ajo, las cebollas y los hongos son todos altos en vitaminas y minerales que juegan un papel importante en la producción tiroidea.

Clorofila
El wheatgrass orgánico es realmente muy nutritivo, solo 25 ml. de jugo equivalen a 1.5 kilos de verduras frescas y orgánicas en vitaminas, enzimas y minerales, es una excelente fuente de proteínas, calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, sodio, azufre, cobalto, zinc, entre otros.

Contiene la mayoría de las vitaminas y minerales necesarios para el cuerpo humano. El alto contenido de magnesio presente en la clorofila provee de enzimas benéficas para el organismo.

El almidón de la semilla de trigo es energía almacenada que cuando se convierte en azucares simples se transforma en una fuente rápida de energía que se asimila en tan solo 20 minutos.


DISFUNCION DE LAS TIROIDES


Para que nuestro organismo funcione correctamente es muy importante tener las 
concentraciones adecuadas de hormonas T3 y T4. Cuando éstas no son las adecuados
 hablamos de que existe unadisfunción tiroidea.
Si la glándula tiroides es hipoactiva, no produce suficientes cantidades de hormonas tiroideas 
y los procesos metabólicos son más lentos por lo que el cuerpo se ralentiza y se 
dice que existehipotiroidismo.

El hipotiroidismo es la enfermedad más frecuente de la glándula tiroides. Los síntomas más 
frecuentes son: debilidad, calambres musculares, cansancio, somnolencia,  retraso 
psicomotor, disminución de la memoria, concentración deficiente, olvidos, malhumor, irritabilidad,
 sordera, depresión, aumento de peso por retención de líquidos, infertilidad, estreñimiento, 
disfonía, nerviosismo, alteraciones en los ciclos menstruales, periodos abundantes, disminución 
de la frecuencia del latido cardíaco, intolerancia al frío, piel fría, seca, áspera y rugosa,
 frecuentemente con aparición de un color amarillento debido a la acumulación de carotenos,
 cabellos secos, caída del cabello, hinchazón de los párpados y cara, ronquera y tos o
 faringitis persistentes.

Si, por el contrario, se tiene demasiada hormona tiroidea en la sangre, el cuerpo trabaja 
más rápidamente. Estaríamos ante un caso de hipertiroidismo.
Los síntomas más frecuentes de hipertiroidismo son: nerviosismo, debilidad, aumento de la 
sudoración, intolerancia al calor, palpitaciones, insomnio, pérdida de peso, puede presentar 
diarreas, temblor de manos, fatiga, sudoración excesiva, molestias oculares, ansiedad, 
en mujeres menstruaciones escasas o ausentes (amenorrea). También pueden aparecer 
manifestaciones cutáneas y oculares.

Por último, se habla de eutiroidismo, cuando la glándula tiroides funciona con normalidad,
 lo que se traduce en que existe la cantidad adecuada de hormonas tiroideas en el torrente
 sanguíneo.

Es frecuente que la disfunción de la tiroides pase desapercibida en muchos pacientes durante
 un largo periodo debido a que los síntomas no indican un diagnóstico claro. Un periodo de 
depresión, el embarazo y la menopausia pueden enmascarar los signos de dicha disfunción.

 Por lo tanto, si experimentas alguno de estos síntomas, tanto de hipertiroidismo o hipotiroidismo,
 pide a tu médico que te realice una prueba de sangre. Una analítica será suficiente para 
determinar la concentración de hormona TSH estimulante de la tiroides que, a su vez, 
puede indicar cualquier disfunción potencial.

A efectos informativos, y para la población en general, te vamos a indicar los niveles 
habituales de TSH (en u/ml (microunidades/cc) que son:
  • < 0,1 o menor:            Probable hiperfunción.
  • ( 0,2 – 2,0):                 Rigurosamente normal
  • (2,0 – 4,0):                  Mantener el control
  • (4,0 – 10,0):                Hipotiroidismo subclínico
  • >10,0 o mayor:           Hipotiroidismo clínico
En el caso de la tiroxina, T4, las concentraciones normales se encuentran entre 4,5 y 12,5 
ug/dl. Una cantidad elevada de T4 libre es signo de hiperfunción tiroidea y viceversa, pero la
 normalidad de T4 libre no garantiza un estado sin alteraciones.
Para tu tranquilidad te diremos que el tratamiento de los trastornos de la tiroides está bien
 establecido y es altamente efectivo, para ello recurre cuanto antes a tu endocrino. Además es 
importante conocer y analizar el origen de esta disfunción, entre las que podemos destacar:
  • Falta de yodo en la dieta (bocio). Mira en “El papel del yodo”.
  • Enfermedades del sistema inmunológico
  • Infecciones de la tiroides (tiroiditis)
  • Nódulos tiroideos.
  • Y en un porcentaje mínimo a enfermedades causadas por tumores. Mira en 
  • “El cáncer de tiroides”.
En “Consejos prácticos” encontrarás un test personal de disfunción tiroidea que te ayudará a 
informar a tu médico de los síntomas más característicos.


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